miércoles, 22 de abril de 2009

EL SUPREMACISMO MEXICANO COMO IDEOLOGIA DE OSNM

El Supremacismo mexicano es una ideología unificadora, integradora en una forma de pensar original y un actuar correcto de acuerdo con nuestra identidad y nuestros valores como pueblo de México. Surge a partir del conocimiento de nuestra realidad como nación, así retomamos lo mejor y más funcional de la experiencia humana para aplicarlo de manera eficaz en nuestro país.

A lo largo de nuestra historia hemos comprobado que los sistemas exteriores y las ideas que nos se adapten de manera total a nuestro entorno tan solo generan inestabilidad, mientras que separan a los mexicanos en tendencias que los aleja del trabajo en conjunto y para bien de México, por lo que en OSNM hemos decidido innovar en construcción de una ideología fuerte que se enfoque en desarrollar el carácter de los hombres y mujeres que pertenecemos a esta tierra.

Nos hemos dado cuenta que muchos mexicanos en la búsqueda de identidad se acoplan a ideologías extranjeras, siguiendo directrices no nacionales que los hacen perder nuestra originalidad, es por ello que México debe de innovar y convertirse en líder, terminar con la dependencia a las ideas de otros lugares. La ideología Supremacista se compone de las siguientes ideas: nacionalismo, sociedad y economía:

NACIONALISMO Teniendo a la historia como respaldo, los Supremacistas afirmamos que la base de todo es el nacionalismo ya que la familia, el trabajo y la vida en general modifican el entorno de nuestra patria, por ello entre mayor compromiso tengamos en conocer la realidad del nacionalismo mexicano, mayor será el amor a nuestra hermosa nación. Debemos de estar concientes que cualquier extremo que niegue nuestra identidad nos desintegra, no podemos basarnos solamente en nuestras raíces indígenas sin reconocer el legado cultural que tenemos de occidente, ni menospreciar nuestras características que nos heredaron en nuestra forma de pensar y en nuestros rasgos nuestras culturas autóctonas.

Las dos posturas antes descritas están equivocadas, ya que solo conciben en su forma de pensar una realidad de México, nosotros los Supremacistas nos enorgullecemos de nuestras dos raíces, tanto la indígena como la occidental, representada principalmente por España. México nace a partir de la fusión de dos grandes pueblos, nace a partir de la fusión de lo mejor de dos mundos, los mexicanos tenemos la gracia de llevar en nuestra sangre la riqueza de cultural y su poder como pueblos, debemos de sentirnos orgullosos de ambas ascendencias, la identidad nueva y única mexicana nació ahí y negarlo seria despreciar lo que somos y a nuestro país, sería totalmente antinacional.

Los Supremacistas aceptamos y queremos ambas herencias, lo decimos con orgullo ya que sabemos que es nuestra patria, una patria llena de esfuerzos que llevaron su edificación, su progreso y su cuidado. Luchamos por defender nuestra gran cultura, nuestras ideas y nuestra libertad. La patria es el conjunto de nuestras ideas, de nuestra cultura, de nuestra tierra, de nuestra gente, es simplemente nuestro ser. Así que si nuestra existencia e historia gira alrededor de esta, debemos de luchar por ella hasta el final, incluso si es necesario dando nuestra vida por ella. El Supremacismo se dedica al desarrollo de la nación en todos sus ámbitos sin dejar opción a formas de pensar o acciones que dañen o impidan el desarrollo de nuestro pueblo y atenten contra la seguridad del mismo.

SOCIEDAD El valor nacional imperante que debe de existir en una sociedad es el orden, los supremacistas creemos en una sociedad disciplinada y responsable, pero sobre todo con carácter.

En México siempre debe luchar por forjar campeones, triunfadores y visionarios. Personas que puedan solucionar cualquier tipo de situación, personas con iniciativa y una convicción ideológica sólida. Si tenemos a millones de personas dedicadas a su trabajo, que velan siempre por la superación y no son dadas a corromperse ni a sacrificar el interés general por sus ambiciones personales entonces tendremos una nación con bases sólidas y por lo tanto tendremos un pueblo fuerte e invencible.

Una parte fundamental en la sociedad es el estado, los supremacistas creemos el estado es simplemente la organización de la sociedad, el medio por el cual el pueblo pone las bases para una convivencia armónica de los ciudadanos y por medio del cuál también se fortalece a la nación, conocemos que el proporcionarle al estado facultades superiores como se practica en otros sistemas tan solo arremete contra el ser humano y su capacidad de decisión. El estado, siguiendo el valor nacional del orden, debe de estar regido por el principio de supremacía del jefe, esto es un sistema jerárquico de líderes que subordinados a una autoridad superior, son responsables de manera absoluta de su área de competencia, pretendiendo a su vez la obediencia y disciplina de sus subalternos. Solo los más aptos deben de llegar a los cargos públicos, se debe instaurar el gobierno de los mejores y los puestos deben de ser otorgados de acuerdo a las capacidades, los supremacistas somos partidarios del merito.

El estado tiene dos funciones primordiales, una interior y otra exterior. En cuanto a la primera, es brindar las condiciones necesarias para el desarrollo del pueblo, garantizando una convivencia armónica del mismo y el fortalecimiento de la nación. En cuanto a la segunda es defender la soberanía nacional frente a otros estados, buscando expandir las zonas de influencia nacionales frente a las extranjeras, buscar siempre una mayor influencia y obtener una supremacía frente a los otros estados existentes.

ECONOMÍA Los supremacistas somos partidarios de una economía social de mercado, una economía que se desarrolle desde el pueblo siendo este el principal motor económico bajo la vigilancia del estado, quien también podrá ser participe pero no el artífice principal del desarrollo económico nacional, más bien debe de fungir como arbitro en este aspecto.

La principal función del estado en el ámbito económico debe de ser propiciar las condiciones necesarias para que el pueblo pueda llevar a cabo su tarea, mediante el fomento de un alto nivel de competitividad, con acciones encaminadas a la destrucción de monopolios y oligopolios. En cuanto al ámbito social, el estado debe de encargarse de ayudar y proteger a los ciudadanos más vulnerables socialmente, con la finalidad de reintegrarlos a la vida económica a través de la capacitación y de la educación. El estado también debe de garantizar la propiedad privada, protegiéndola mediante la flexibilización del sistema legal y burocrático, que haga más eficiente su defensa, además de otorgar siempre los correspondientes títulos de propiedad, actualizando aquellos que no los poseen para su seguridad.

Otro punto primordial es que el estado debe de reducir los impuestos, ya que como el motor económico será el pueblo mismo, se le debe de ayudar en esta gran tarea; mientras más gaste el estado, menos gastara el pueblo, por lo que se le debe de dar prioridad a éste. La economía debe de tener los objetivos de mantener un alto índice de crecimiento económico, control y disminución de la inflación mediante un gasto público responsable y no deficitario, austeridad a nivel gubernamental, bajos impuestos, bajo índice de desempleo, buenas condiciones para el trabajador, servicios públicos de calidad y un mayor bienestar social. Para lograr este objetivo el pueblo y el estado trabajaran de la mano, uno produciendo y el otro llevando una buena administración, ya que a fin de cuentas para nosotros los supremacistas una economía sana se reduce a eso, a una buena administración. Este es el único método por medio del cuál se podrá desarrollar una verdadera industria nacional, capaz de competir contra el extranjero, sólo el pueblo tiene la fuerza suficiente para crearla e imponerla ante la industria extranjera.