jueves, 7 de abril de 2011

Holbox: El último paraíso virgen mexicano en peligro de desaparecer

Holbox: El último paraíso virgen del Caribe Mexicano en peligro

La isla Holbox, con aguas tranquilas de color turquesa y blanca arena, es un paraíso terrenal situado en el Norte de Quintana Roo y es parte de la reserva de la biosfera y área de protección de flora y fauna Yum Balam desde 1994. En ella se localiza la zona de agregación de una de las especies más grandes del mundo: el tiburón ballena

Rica en biodiversidad y en recursos naturales, el último rincón virgen del Caribe Mexicano se ha visto amenazado en los últimos 5 años, transformándose de un paraíso al próximo objetivo de magnates y cadena hoteleras que sin conciencia ambiental ni nacional han contribuido a la devastación del medio ambiente y de la fuente de ingresos de muchas comunidades nativas.

En el 2008 sufrió una fuerte embestida que destruyó grandes extensiones de manglares, casi 10,000 metros cuadrados, sin que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) o el ex gobernador priísta Félix González movieran un solo dedo para evitarlo, todo a costa de construir el proyecto turístico Península Maya del empresario yucateco Fernando Ponce quién antes con engaños (con complicidad del gobierno estatal y con las bancas estadounidenses J.P Morgan y New York Bank Mellon) habría de arrebatarles sus tierras a 116 ejidatarios. La PROFEPA, que paradójicamente usa como lema “La Ley al Servicio de la Naturaleza”, ni siquiera demostró el menor interés por investigar lo que sucedía en la isla, ni mucho menos respondió a la petición de enviar personal de la dependencia para que detuviera la destrucción que se llevó a cabo sin la autorización oficial de la SEMARNAT.

Los habitantes de la isla declararon que se dio un amarre de complicidades entre el gobierno del estado, los inversionistas de Grupo Bepensa (propiedad de Fernando Ponce) y el ex procurador del Medio Ambiente Patricio Patrón Laviada cuyo hermano fue acusado por la DEA de vínculos con el narcotráfico y quién construyera un hotel que violentó la Ley de Bienes Nacionales del Área Natural Protegida y la zona de anidación de tortugas en peligro de extinción.

Lamentablemente no se pudo evitar el daño ecológico aún ante las protestas de los isleños y los ejidatarios que el Gobernador del Estado no dignó en atender, uno de ellos declaró “Arrasan y queman tierras aquí donde vivimos para así evitar que se les nieguen los permisos de construcción en zonas de humedales, mismos que destruyen con anticipación”. Muchos manglares resultaron destruidos producto de esta práctica.

El deterioro y la destrucción no pararía ahí, de la mano de Alejandra Cuellar Sosa y Alejandra Tamargo Benavides, la isla Holbox se abriría al turismo internacional en el 2009 con una plaza comercial que “modernizaría” y traería la “civilización” a la población de la isla. En esta ocasión, los pobladores comentaron que “las Alejandras” llegaron a ensuciar e imponer reglas a Holbox llegando incluso a querer apropiarse la feria tradicional del patrono de los pescadores, San Pedro Gonzales Telmo.

-¡Y todo por los centavos!- exclamaba una habitante.

A media hora de Holbox por mar se encuentra la pequeña localidad de Chiquilá, donde docenas de ejidatarios perdieron sus tierras, hoy a la venta para hoteles, casas y restaurantes con la idea de convertir el sitio en otro Playa del Carmen. Es en esta zona cuando aparece el tiburón ballena a pasar el verano y a convivir con los humanos que, fascinados por este enigmático pez, se tiran al mar para nadar con él. Y es precisamente el tiburón ballena una de las especies que resultaría más perjudicada con la deforestación de los humedales costeros que dan vida a los manglares, fuente de nutrientes que desembocan en el mar y que son irremplazables para la alimentación de este pacífico pez de hasta 12 metros de largo.

Importancia de los manglares

Los manglares brindan protección a las costas contra la erosión causada por las marejadas de tormentas y huracanes. Disminuyen el nivel de materia orgánica e inorgánica y de contaminantes en el agua a través del filtrado en sus raíces, por lo que crean condiciones propicias para el desarrollo sano del ecosistema. México es uno de los países con mayor superficie de manglares, de las cuales muchos están en peligro de desaparecer. Los manglares forman parte integral del sistema costero, que incluye a los arrecifes, las dunas y pastizales que amortiguan la intensidad de los huracanes y además de regulan la temperatura del mar. Es debido a su importancia que no debe considerarse a la ligera la protección de estos ecosistemas y que se considere asunto de seguridad nacional. De no parar esto, se contribuiría enormemente al aumento de la temperatura del planeta y la elevación del nivel del mar, que a la larga provocaría en un futuro cercano la desaparición de las costas de Cancún y de islas enteras como Holbox.


Impacto en la economía

La economía de la Isla Holbox depende directamente del turismo que se siente atraído por su belleza natural y el paso del tiburón ballena a sus costas. Los proyectos de eco-turismo que buscan asentarse en la isla son todo menos ecológicos y autosustentables, dependen de la destrucción del ecosistema para mantenerse y la explotación de los recursos. De permitirse la libre entrada de cadenas hoteleras y proyectos turísticos ecocidas, sería cuestión de unos años para dejar sin sustento a los más de 1,200 habitantes de Holbox, viéndose obligados a emigrar ante el desamparo y descuido de los gobiernos federal y estatal que no harían nada para detener la destrucción de este hermoso paraíso.

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